domingo, 2 de noviembre de 2014

Empresas peruanas amigables con el medio ambiente

Unas 400 empresas lograron algún nivel de ecoeficiencia en el país. Involucrados dicen que esto generó ahorro e ingreso a nuevos mercados


Caso 1. Un hotel sanisidrino cambia la grifería de los cuartos para que en vez de arrojar 12 litros de agua por minuto solo sean 4 litros. A esto le suma ahorros en el uso de la energía eléctrica y un mejor manejo de los desechos, dando como resultado un ahorro anual de US$300 por habitación, siguiendo el camino de ser amigables con el medio ambiente. Este es el caso del hotel Los Delfines. Sin embargo, otros 8 o 9 hoteles más también han seguido el mismo proceso de ser ecoeficientes.
Caso 2. Desde que se fundó, la empresa Austral Group decidió no invertir en la tecnología tradicional para el secado de la anchoveta, paso previo para la elaboración de harina y aceite, sino en la más limpia y, claro está, la de mayor costo. La tradicional origina que las emisiones se lancen al viento: todos alguna vez percibieron ese desagradable olor a pescado quemado. La tecnología limpia permitió a Austral una gran eficiencia en cuanto a menores volúmenes residuales y, sobre todo, les permitió el ingreso a mercado más exigentes. Su gerenta general, Adriana Guidice, resalta con orgullo que si uno ve el precio promedio de la venta de la harina al mundo por parte de la industria peruana, comprobará que Austral recibe un 10% por encima de esos valores. Todo por apostar al medio ambiente.
Estos dos ejemplos sencillos dejan en evidencia que la apuesta por un manejo ecoeficiente mejora los ingresos económicos de las empresas. Marcos Alegre Chang, director del Centro de Ecoeficiencia y Responsabilidad Social (CER), explicó que la ecoeficiencia junta a la economía con la ecología en una práctica empresarial que permite ahorros y mayor competitividad. “En el caso de la energía y agua, el ahorro económico para una empresa puede llegar al 20%, gracias a una menor facturación”, agregó.
LOS COMPROMETIDOS
Aunque aún no existe un registro oficial de las empresas comprometidas con este proceso, Jorge Villena, asesor en temas de ecoeficiencia del Ministerio del Ambiente, calculó que el número se acercaría a las 400, entre las que tienen programas integrales y las que aplican algún nivel de ecoeficienca en el manejo del agua, energía, residuos u otros.

Si entramos al detalle, comentó que al menos unas 150 empresas de la industria alimentaria están avanzando en el tema, sobre todo para lograr las certificaciones internacionales que les abran las puertas de los consumidores más exigentes. También unas 50 empresas mineras ahora reciclan el agua cuando antes la vertían a los ríos, además de desarrollar otras medidas.
Otro sector que tiene un buen avance es el de la construcción, pues ahora contamos con dos o tres edificios desarrollados con tecnologías verdes. Además ya existen al menos 30 o 40 edificios que han establecido de antemano ahorros energéticos. Igualmente, Villena resaltó el compromiso de algunas cadenas de hoteles por tomar en cuenta algunos conceptos básicos y similares a los ahorros en un hogar, que al final redunda en mayor rentabilidad.
Sin embargo, comenta que el ahorro no es el único punto a favor de la ecoeficiencia, pues también genera mayor competitividad frente a los rivales. “En Arequipa, Southern Perú solo trabaja con las empresas que utilizan un sistema de pintado del metal que sea amigable con el medio ambiente, pues muchas para raspar la pintura utilizan un sistema de limpieza con arena, componente que genera contaminación ambiental. Por eso, algunas empresas hoy ofrecen el limpiado a través de máquinas cerradas”, resalta.
Para Josefina Takahashi, decana de Negocios Agroeconómicos de la Universidad Científica del Sur (Ucsur), el mayor esfuerzo es justamente involucrar a las pymes en este proceso, porque existe un prejuicio respecto a que la ecoeficiencia significa mayores costos. Por el momento, dijo que las empresas grandes y medianas son las que han entendido muy bien las ventajas de la ecoeficiencia.
Resaltó que en algunos casos la inversión solo significa la capacitación del personal en cuanto a los procesos productivos. “En gran parte de los casos existe desconocimiento, pues en pequeñas cosas puede haber ahorros importantes, como el abrir las ventanas, no usar fluorescentes, reparar la infraestructura del agua”, manifestó.
Para eso hay que trabajar algunos programas con el Ministerio de la Producción que está vinculado directamente con las pymes, refirió. Al respecto, Alegre consideró que el tema no solo está en el ámbito del Ministerio del Ambiente, como hoy pasa, sino que más bien debe ser intersectorial.
FINANCIAMIENTO
En cuanto al financiamiento que existe para promover la ecoeficiencia, el CER, gracias a la cooperación suiza y apoyados por el Minam, cuenta con una linea de crédito que entrega a través del Banco de Crédito, el Scotiabank o el Interbank. Alegre explicó que se puede condonar hasta el 40% del préstamo a la empresa que logre los niveles de ecoeficiencia comprometidos.

Igualmente, Villena refirió que existe una línea de crédito otorgada por el Banco Continental y la empresa de energía Philips para mejorar el ahorro energético de las empresas. La compañía solicita el crédito y Philips hace una evaluación para determinar el costo de las mejoras. Finalmente, explicó que el acreedor paga solo el monto generado con el ahorro en la facturación.
En el ámbito regional existen otros países que ya nos llevan ventaja en cuanto a la promoción de la ecoeficiencia. Alegre refiere que en Colombia hay una línea de crédito y además exoneraciones tributaria para la compra de tecnología limpia. “Si compro equipo ecoeficiente, más modernos y limpio, pago menos impuestos. También está el financiamiento que es facilitado por el Estado”, indicó.
En cuanto a Chile, mencionó que cuentan desde el 2000 con el Consejo Nacional de Producción Más Limpia, instancia que establece acuerdos voluntarios con las empresas para que estas establezcan sus metas medioambientales. “Ellos señalan que con la producción limpia las empresas obtienen un 30% más de ventas, porque acceden a una certificación del consejo, la que abre las puertas de los mejores mercados”, señaló. Para ello, han establecido una auditoría rigurosa que garantiza una certificación creíble ante el mercado internacional.
Villena refiere que para involucrar a todos los sectores empresariales del país no es requisito una legislación que sea obligatoria, como ocurrió en su momento en China, donde se creó una distorsión, pues las empresas no se sentían comprometidas con el objetivo en sí y solo buscaban una certificación del Estado. En paralelo, dijo que otra de las campañas que iniciará en breve el Minam será la de inculcar a los consumidores el exigir una oferta con productos de empresas ecoeficientes.

Así las cosas, Villena considera que este tema va a tener un despegue importante en unos tres o cuatro años más cuando los mercados externos e internos pidan garantías respecto a una buena relación entre la empresa y el medio ambiente. Las empresas que desean alcanzar el éxito tendrán que comenzar desde ya a prepararse para entonces.

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